Bases físicas de la tomografía computarizada (TC)

Principios físicos

Todos los principios de la radiografía simple están presentes en la tomografía computarizada (TC) porque se usa un tubo de rayos X instalado en un soporte donde gira 360º. Hay detectores de rayos X que cubren la totalidad del círculo, mientras que un computador le da un valor numérico a cada una de las celdas (píxeles) de una matriz. Cada píxel tiene su equivalente en nivel de brillo, lo que en la pantalla forma la imagen que conocemos. El número está directamente relacionado con el coeficiente de atenuación de rayos X del tejido, con lo que podemos saber si la imagen vista corresponde a líquido, grasa, aire, etc.

Principios técnicos

Colimación: el haz de rayos X se puede cambiar para hacer cortes de grosores diferentes (1, 2, 5 mm, etc). Se escogen de acuerdo con la necesidad, siendo los finos más apropiados para estructuras pequeñas como el peñasco temporal, para aumentar el detalle como en la alta resolución del parénquima pulmonar o para realizar reconstrucciones en diferentes planos del espacio posteriormente.

Intervalo de corte: es cada cuanto se hacen los cortes.

Sistema helicoidal: clásicamente, mientras el tubo de rayos X está activado y girando alrededor del paciente, éste está quieto. El estudio se hace entonces secuencialmente: disparo de rayos X – desplazamiento del paciente – disparo de rayos X... Con el sistema helicoidal (o espiral), mientras el tubo gira continuamente, el paciente se desplaza. Esto ha permitido acortar el tiempo del examen y hacer reconstrucciones multiplanares y tridimensionales, lo que ha multiplicado sus aplicaciones, sobre todo en la angiografía.

Kilovoltaje y miliamperaje: se escogen de acuerdo al tipo de examen (consultar el apartado "Radiología convencional" de esta sección de Bases Físicas).

 

Adaptado del libro Radiología e imágenes diagnósticas, de JE Gutiérrez, R Restrepo y JA Soto.